miércoles, 24 de abril de 2013

Proyectos espaciales en marcha para colonizar Marte


Una de las fantasías que se ha mantenido incólume durante gran parte de la historia de la humanidad y que hoy –ante los desastres naturales y la degradación planetaria que vivimos- se ha vuelto central en las ensoñaciones terrestres es la ocupación de otros mundos.


En este sentido, existen diversos proyectos que intentan efectivizar dicha utopía, fijando sus ojos en el planeta rojo. Un ejemplo de esto es Mars Inspiration –organización impulsada por Denisse Tito, uno de los primeros turistas espaciales-. Incluso la misma NASA está desarrollando sus propios planes en Marte -de hecho, se rover Curiosity está allí para descubrir si fue o es posible la vida en dicho planeta-. Pero lo cierto es que ninguno de ellos pretende establecer colonias humanas en ese planeta, como sí es el caso de Mars One y 4Frontiers. Veamos de qué se tratan sus iniciativas.

Mars One

Esta empresa privada basada en Holanda ha anunciado sus intenciones de establecer la primera base habitada por seres humanos en suelo marciano en 2023. Para ello, se estima que serán necesarios unos 6.000 millones de dólares que ya han comenzado a ser recaudados.

La idea es que el primer equipo despegue rumbo a Marte en septiembre de 2022 y que, una vez allí, el planeta reciba cada dos años a un nuevo grupo de dos humanos por vez, quienes tendrán la responsabilidad de hacer del territorio un lugar habitable. Previamente, la empresa realizará expediciones robóticas a la zona con el objetivo de establecer las mejores coordenadas en las cuales montar bases. Asimismo, enviará suministros, por ejemplo agua potable, para ser consumidos por los primeros colonos.

Algo que hace más extraña todavía esta misión es su idea de crear un reality show al respecto. Sucede que Mars One está buscando voluntarios para emprender su proyecto. Éstos deben ser mayores de edad, gozar de buena salud –física y mental-, estar dispuestos a someterse a un programa de capacitación de ocho años y aceptar viajar a Marte para nunca volver. En vistas de recaudar dinero para financiar su proyecto, la selección de la tripulación del primer vuelo será mostrada al mundo entero a través de un reality show en el que el público seleccionará a cada uno de los participantes.

El resto de la financiación de esta increíble y pretenciosa iniciativa se está realizando a través de una fundación sin ánimo de lucro que recibe donaciones y pretende vender imágenes de Marte las 24 horas del día, de lunes a lunes, a partir de que la primera tripulación llegue a destino. Puede que dentro de unos años seamos testigos de un Gran Hermano espacial.






4Frontiers Corporation

Con sede en Tampa Florida, es una compañía espacial de servicios y comercio con experiencia en el diseño de infraestructura para la exploración espacial y tecnologías emparentadas. La misma, al igual que Mars One, está avanzando en el diseño de la tecnología necesaria para fundar un establecimiento permanente en Marte en 2025. Su objetivo es poder aprovechar los ricos materiales que atesora el planeta.

Para ello, trabaja en conjunto con Mars Society, participando, por ejemplo, de la Flashline Mars Arctic Research Station (FMARS), primer hábitat que simula la vida en Marte, el cual está apostado en el norte de Canadá.



¿Qué dice la ley?

Pero, una vez que el hombre llegue a Marte, ¿podrá apropiarse de su suelo? ¿Qué ocurrirá con los recursos que allí se puedan explotar? ¿A qué nación o persona pertenecerá el planeta?

Según Andrew Rush, un abogado espacial que trabaja regularmente con las empresas aeroespaciales emergentes, la pieza legal más aplicable en esta materia es el Tratado del Espacio Exterior, el cual fue creado especialmente para evitar la lucha por el territorio lunar y que ha servido como marco básico en el derecho espacial internacional desde 1967. Es en su artículo II donde se indica que el espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no es objeto de apropiación nacional mediante el uso u ocupación, ni de ninguna otra manera.

Claro que uno podría preguntarse si Marte está incluido dentro de la categoría “cuerpos celestes”, debido a que el documento no define claramente este término. Otro punto ciego del tratado es el de la “apropiación nacional”.

Para Bas Lansdorp, jefe Mars One, no será posible reclamar la propiedad de la tierra marciana cuando el hombre llegue a ella. Acorde a sus declaraciones, “Lo que pesa sobre los gobiernos también se aplica a las personas que viven bajo dichos gobiernos.” Para él, colonizar significa poblar, cultivar y compartir un territorio, pero no apropiárselo.

De todos modos, la discusión sigue abierta. Resta seguir sus adelantos, así como también los progresos que los planes de la colonización marciana van experimentando. ¿Qué piensas al respecto? Aguardamos tus opiniones en los comentarios debajo.



Discovery News

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